"Dígame usted que no puede ejercer el apostolado. "Yo soy pequeño, estoy en un ambiente hostil, estoy muy ocupado, estoy enfermo..", yo le contesto: "Qué o quién le impide a usted tener buenos deseos?" Si no puede llevar a cabo tareas, si no puede caminar a la cabeza de el ejército de Cristo ni entre sus soldados, por lo menos puede estar en la retaguarda con deseos y sacrificios, siguiendo el trabajo con un interés verdadero.""
Venerable James Alberione
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